VIOLENCIA | Los disturbios desatados tras el apuñalamiento de un hombre en Belfast por parte de un ciudadano sudanés han comenzado a extenderse a otras localidades de Irlanda del Norte.
La última hora llega desde Ballyclare, una población situada a unos 30 kilómetros de la capital norirlandesa, donde una barbería regentada por ciudadanos turcos ha sido atacada y ha sufrido importantes daños materiales.
Según los políticos locales, la puerta principal y los escaparates del establecimiento han sido destrozados durante los incidentes.
El diputado del Partido Unionista del Ulster (UUP), Steve Aiken, ha lamentado lo ocurrido y aseguró que la violencia "no tiene cabida" en la comunidad.
"Ver contenedores ardiendo, ventanas rotas y comercios dañados no ayuda a nadie y solo perjudica a los nuestros", ha afirmado en un mensaje difundido en redes sociales.
En la misma línea, el concejal del Partido Alianza, Lewis Boyle, ha denunciado que la "violencia y destrucción" solo empeoran la situación y ponen en riesgo tanto a los vecinos como a los servicios de emergencia.
La escalada de tensión se produce después del apuñalamiento registrado la noche del lunes en el norte de Belfast.
La Policía de Irlanda del Norte (PSNI) confirmó que un hombre de unos 40 años sufrió heridas graves en la cara, el cuello y la espalda y permanece hospitalizado.
Por estos hechos fue detenido un ciudadano sudanés de unos 30 años, acusado de un presunto intento de homicidio.
Reacciones políticas
El ataque ha provocado una fuerte conmoción en la provincia británica y ha reavivado las tensiones en torno a la inmigración, un asunto especialmente sensible en algunas zonas de Irlanda del Norte.
Ante esta situación, los líderes de los cinco principales partidos de Irlanda del Norte —Sinn Féin, Partido Democrático Unionista (DUP), Alianza, Partido Unionista del Ulster (UUP) y Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP)— han emitido este martes un inusual comunicado conjunto para condenar el apuñalamiento y pedir calma a la población.
Los dirigentes se declararon "unidos" frente a este "horrible incidente" y reclamaron que se permita a la Justicia actuar sin interferencias.
También el primer ministro británico, Keir Starmer, ha calificado el ataque de "repugnante" y prometió tolerancia cero frente a cualquier episodio de violencia en las calles.
Por su parte, la ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, describió el suceso como "espeluznante" y destacó la actuación de varios vecinos que intervinieron para intentar detener la agresión.
Temor a nuevos disturbios
Las autoridades temen ahora que incidentes como el ataque contra la barbería turca de Ballyclare sean una señal de que la indignación generada por el apuñalamiento está derivando en acciones de represalia contra comunidades extranjeras, por lo que han intensificado los llamamientos a la calma para evitar una nueva ola de disturbios en la región.
Antecedentes de violencia en Irlanda del Norte vinculados a la inmigración
La reciente ola de violencia en Belfast y otras localidades de Irlanda del Norte tiene un precedente en episodios similares ocurridos en años anteriores. En 2019, la ciudad de Derry fue escenario de protestas y enfrentamientos entre grupos unionistas y comunidades migrantes, que se saldaron con decenas de detenidos y heridos. Según un informe de la Policía de Irlanda del Norte (PSNI), en 2020 se registraron más de 200 incidentes de odio contra personas migrantes en la región.
El contexto de tensiones en torno a la inmigración en Irlanda del Norte se ve influenciado por la historia de la región. Después del Acuerdo de Viernes Santo en 1998, que puso fin a décadas de conflicto sectario, la inmigración se convirtió en un tema cada vez más relevante en la política norirlandesa. En 2017, el gobierno británico aprobó una ley de inmigración más restrictiva, lo que generó preocupación entre las comunidades migrantes y los defensores de los derechos humanos.
- 2019: Disturbios en Derry por tensiones migratorias.
- 2020: Más de 200 incidentes de odio contra migrantes reportados.
- 2017: Aprobación de ley de inmigración más restrictiva en el Reino Unido.
Temor a nuevos disturbios y llamamientos a la calma
Las autoridades de Irlanda del Norte están trabajando para evitar que la situación se descontrole y se repitan los disturbios de años anteriores. El gobierno británico y los líderes políticos de la región han emitido llamamientos a la calma y han condenado la violencia. Sin embargo, la preocupación por nuevos incidentes de violencia contra comunidades extranjeras sigue siendo alta.











