Protestas en Groenlandia tras la visita del enviado de Trump y el nuevo consulado: "Es hora de que EEUU recupere su presencia"

Protestas en Groenlandia tras la visita del enviado de Trump y el nuevo consulado: "Es hora de que EEUU recupere su presencia"

El nuevo consulado de Estados Unidos en Nuuk, capital de Groenlandia, ha abierto por primera vez sus puertas al público durante la tarde de este jueves. Una inauguración que no ha sido bien recibida por una parte de la población isleña ni por el Gobierno, que no ha enviado ningún representante al acto. La nueva apertura ha provocado la convocatoria de una manifestación para mostrar el descontento de la sociedad groenlandesa con Estados Unidos, según ha informado el medio Sermitsiaq.Los manifestantes, concentrados en el centro de la capital desde las 16.30 horas y que superan el centenar de personas, se trasladarán hasta el nuevo consultado estadounidense portando pancartas reivindicativas para acabar colocándose de espaldas al edificio durante dos minutos, mostrando así su rechazo a las aspiraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el territorio ártico. El mandatario ha manifestado en numerosas ocasiones su deseo de anexionarse Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte de Dinamarca.

Un tensión que no ha logrado ser apaciguada por Jeff Landry, el enviado especial de EEUU, que aterrizó en la región este domingo en una visita que se ha prolongado durante tres días. Su presencia en la isla estuvo motivada por su breve participación en la conferencia económica Future Greenland aunque aprovechó la oportunidad para mantener contactos con empresarios y dirigentes groenlandeses. Durante su estancia, Landry ha insistido sobre la necesidad de que Washington "recupere su presencia" en la isla. "Creo que es hora de que Estados Unidos vuelva a dejar su huella en Groenlandia", declaró a la agencia de noticias AFP. Además, el también gobernador de Luisiana aseguró que "Groenlandia necesita a Estados Unidos" y defendió ampliar las operaciones de seguridad nacional y "repoblar ciertas bases" en la isla.

Las declaraciones del enviado especial han reavivado el rechazo político y social a reforzar la presencia de EEUU en el territorio durante una visita que generó malestar incluso antes de la llegada del gobernador estadounidense a la isla. La Confederación de Empresarios de Groenlandia confirmó que Landry no había sido invitado oficialmente a la conferencia y que se había inscrito únicamente como oyente. A esto, se sumó la polémica por la presencia en su delegación de un médico que afirmó estar en Nuuk para "evaluar las necesidades médicas de Groenlandia", una manifestación que provocó indignación en el país.

Hasta ahora, la sede de la superpotencia se encontraba en una casa del Comando Ártico en el puerto de Nuuk. El nuevo edificio, mucho menos modesto que el anterior, cuenta con tres plantas y 3.000 metros cuadrados en el centro de la capital. Una inauguración protagonizada por el embajador estadounidense en Dinamarca, Ken Howery, y la cónsul, Susan Wilson, que fueron los encargados de abrir el nuevo consulado. Sin embargo, se ha notado la ausencia de cualquier representación del Gobierno, incluido el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen.

El mandatario groenlandésse reunió con Landry este lunes en un encuentro calificado como "de cortesía" en el que reiteró la posición del país sobre su derecho a decidir y "las repetidas amenazas" que sufren por parte de la Administración de Trump. "Se han repetido las distintas cosas que se dijeron desde el principio: que buscamos una buena cooperación que parta del respeto mutuo y que debemos respetar la tarea del grupo de trabajo entre EEUU, Dinamarca y Groenlandia", reafirmó el primer ministro tras el encuentro.

En declaraciones a medios groenlandeses, Landry rechazó que Trump quiera anexionarse la isla y reiteró que su deseo es garantizar su seguridad y la de Estados Unidos."La gente merece la posibilidad de tener una relación fuerte con Estados Unidos. No creo que ningún otro país pueda elevar a la gente de un estado de subordinación a otro de independencia", declaró en una entrevista a la televisión pública groenlandesa KNR.

Una afirmación que se une a la reiterada insistencia en el último año de Trump de que EEUU necesita anexionarse la isla por motivos de seguridad nacional, que ha situado al reino danés bajo una presión inusitada. La tensión se rebajó a raíz del anuncio, a finales de febrero, de un preacuerdo con la OTAN para reforzar la seguridad en el Ártico y el inicio de las reuniones del grupo de trabajo de alto nivel consensuado entre EEUU, Dinamarca y Groenlandia. Ese grupo ha mantenido varias reuniones, cuyo contenido no ha trascendido, aunque medios anglosajones han apuntado que Estados Unidos podría abrir más bases militares en la isla, en virtud de un acuerdo de defensa firmado hace varias décadas con Dinamarca.

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