ORDEN DE NETANYAHU | El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este jueves que ha dado orden al Ejército israelí para tomar el control del 70% de la Franja de Gaza, por encima de la denominada línea amarilla a la que se replegaron las tropas israelís en el marco del acuerdo alcanzado en octubre del pasado año con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para aplicar la primera fase de la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Ahora nos encontramos en un proceso en el que estamos gestionando nuestras fuerzas en múltiple frentes. Tenemos que presionar a Hezbolá (en Líbano). En estos momentos estamos presionando a Hamás. Ya controlamos plenamente el 60% del territorio de la Franja de Gaza y mi orden es llegar al 70%", ha declarado Netanyahu durante un evento de una institución educativa y retransmitido por el canal 12 de la televisión israelí.
Netanyahu ha sido interrumpido por un miembro del público que ha defendido que Israel debería tomar el "100%" del enclave palestino, a lo que el primer ministro ha respondido apostando por su objetivo, de momento. "Primero el 70%, empecemos por ahí", ha señalado, apuntando a una superficie significativamente mayor de la que debiera controlar en virtud del acuerdo.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha indicado este mismo jueves que desde la entrada en vigor del alto el fuego se han confirmado 922 muertos y 2.786 heridos, mientras que se han recuperado 781 cadáveres de las zonas de las que se replegaron las fuerzas israelís, ahora presentes en la conocida como línea amarilla, que cubre más del 50% del territorio del enclave palestino.
Contexto del conflicto
La Franja de Gaza ha sido escenario de intensos combates entre Israel y Hamás en los últimos años. El conflicto se recrudeció en mayo pasado, cuando Israel lanzó una ofensiva militar en respuesta a los ataques con cohetes lanzados por Hamás.
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), desde el inicio de la escalada del conflicto en 2007, más de 3.500 palestinos han muerto y más de 10.000 han resultado heridos.
Repercusiones humanitarias
La situación humanitaria en la Franja de Gaza es crítica. La población civil se enfrenta a dificultades para acceder a servicios básicos como agua, electricidad y atención médica.
"La crisis en Gaza no es solo una cuestión de seguridad, sino también de derechos humanos y dignidad", ha declarado un portavoz de la ONU.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada del conflicto y ha llamado a las partes a encontrar una solución pacífica.
Antecedentes del conflicto en la Franja de Gaza
El anuncio de Benjamin Netanyahu sobre el control del 70% de la Franja de Gaza se enmarca en un contexto de tensiones y acuerdos previos entre Israel y Hamás. En octubre del pasado año, Israel y Hamás alcanzaron un acuerdo para aplicar la primera fase de la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que incluía la retirada de tropas israelíes a la denominada línea amarilla, que cubre más del 50% del territorio del enclave palestino.
Según datos de la ONU, desde 2007, la Franja de Gaza ha sido escenario de cinco conflictos armados entre Israel y Hamás, con un impacto devastador en la población civil. El conflicto ha dejado más de 3.000 muertos y 12.000 heridos, según el Ministerio de Sanidad gazatí. La situación humanitaria en la Franja de Gaza sigue siendo precaria, con una tasa de desempleo del 52% y una pobreza que afecta al 69% de la población.
- 2014: La guerra de Gaza deja más de 2.200 muertos y 10.000 heridos.
- 2018: La violencia en la frontera de Gaza causa más de 250 muertos y 2.500 heridos.
El control israelí sobre la Franja de Gaza ha sido un tema controvertido en la política internacional. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación humanitaria en la Franja de Gaza y ha instado a Israel a respetar los acuerdos alcanzados con Hamás.
¿Qué implicaciones tiene el aumento del control israelí en la Franja de Gaza?
El aumento del control israelí en la Franja de Gaza podría tener implicaciones significativas en la situación humanitaria y política en la región. La expansión del control israelí podría limitar aún más la movilidad y el acceso a servicios básicos de la población palestina en la Franja de Gaza.











