En pocas palabras: Lautaro Martínez es uno de los jugadores más determinantes de la selección argentina, pero su figura suele quedar opacada por la de Lionel Messi. Con 38 goles en 79 partidos, es el cuarto máximo goleador histórico y el segundo en el ciclo de Scaloni, demostrando que su aporte va mucho más allá de marcar.
¿Por qué importa esto?
En un equipo donde la camiseta de Messi domina las tribunas, Lautaro Martínez ha logrado destacar por su versatilidad y eficacia. Su gol ante Jordania en el Mundial no solo rompió una sequía personal en el torneo, sino que reafirmó su papel clave: en 2024 participó en 22 goles en solo 28 partidos. Esto incluye no solo goles, sino también asistencias, movimientos sin balón y sacrificio táctico para liberar espacios y facilitar el juego de sus compañeros.
Lo que debes entender es que Lautaro no es solo un delantero que marca, sino un jugador completo. Su capacidad para desequilibrar, cerrar espacios y colaborar en la presión lo convierte en un pilar para Scaloni, incluso cuando no es el titular indiscutido.
El contexto que necesitas
Para dimensionar su impacto, hay que mirar sus números: es el segundo máximo goleador del ciclo Scaloni con 37 tantos, solo superado por Messi (57). Además, fue el goleador de la Copa América 2024, donde anotó el gol decisivo en la final contra Colombia. En los últimos dos años y medio, acumuló 17 goles y 5 asistencias, con actuaciones destacadas contra rivales como Bolivia, Venezuela, Chile y Perú, entre otros.
Aunque en las gradas no se vean tantas camisetas con su nombre como las de Messi, sus estadísticas lo ubican entre los mejores de la historia de la selección. Con 38 goles en 79 partidos (promedio de 0,48 por encuentro), supera a leyendas como Sergio Agüero (0,42), y ya dejó atrás a figuras como Diego Maradona, Hernán Crespo o Gonzalo Higuaín en la tabla histórica.
- Es el cuarto máximo goleador histórico de Argentina, con 38 tantos en 79 partidos.
- En el ciclo de Scaloni, es el segundo goleador (37 goles), solo detrás de Messi (57).
- Fue clave en la Copa América 2024, anotando el gol de la final contra Colombia.
- En 2024, participó en 22 goles en 28 partidos (goles y asistencias).
- Su promedio de gol (0,48 por partido) supera al de Agüero (0,42).
El rol que va más allá de los números
Antes de marcar ante Jordania, Lautaro ya había cumplido con creces su función en el equipo. Scaloni le encomendó un trabajo de movimientos sin balón, sacrificio defensivo y desmarques para liberar a Messi. Su gol en el Mundial fue la cereza del pastel: la confirmación de que, además de ser un jugador de equipo, también puede ser decisivo en los momentos clave.
Es importante destacar que, aunque su puesto como titular ha sido discutido (especialmente por la competencia con Julián Álvarez), su aporte es innegable. Tardó diez partidos en marcar en un Mundial (sin contar el penal en la definición ante Países Bajos en 2022), pero cuando lo hizo, demostró por qué es una pieza fundamental.
En resumen:
Lautaro Martínez es mucho más que un goleador: es un jugador versátil, clave en el esquema de Scaloni, con números que lo ubican entre los mejores de la historia de Argentina. Aunque su figura a veces queda eclipsada por Messi, su aporte en goles, asistencias y trabajo táctico lo convierten en un pilar indiscutible del equipo. Con 38 goles en 79 partidos y un papel decisivo en torneos como la Copa América 2024, su legado sigue creciendo.
¿Qué significa ser un delantero completo en el fútbol moderno?
Para entender el valor de Lautaro Martínez, hay que ir más allá de los goles. Su aporte incluye movimientos sin balón, que son acciones estratégicas para desequilibrar defensas y abrir espacios, y sacrificio táctico, como cerrar líneas de pase o presionar a rivales para recuperar el balón. Esto permite que jugadores como Messi encuentren más oportunidades.
Su versatilidad se refleja en que, aunque no siempre es titular, su impacto es constante. Por ejemplo, su participación en 22 goles en 28 partidos en 2024 no solo habla de su olfato goleador, sino de su capacidad para generar juego y colaborar en la construcción de jugadas.
- Los movimientos sin balón son clave para desorganizar defensas y crear superioridad numérica en zonas peligrosas.
- El sacrificio táctico incluye presionar, cerrar espacios y colaborar en la recuperación del balón, no solo atacar.
- Su aporte no se mide solo en goles, sino en cómo facilita el juego de sus compañeros.
En resumen:
Lautaro Martínez encarna el perfil del delantero moderno: no solo anota, sino que trabaja para el equipo. Su capacidad para influir en el juego sin balón y su compromiso táctico lo convierten en un jugador clave, incluso cuando no es el nombre más destacado en el once inicial.










