Boca atraviesa un momento complicado en la Bombonera, donde ha mostrado una llamativa falta de efectividad ofensiva, lo que lo dejó fuera de la pelea por el Apertura y muy comprometido en la Copa Libertadores.
El equipo necesita 13 remates para convertir un gol y 4,3 disparos al arco, registros que quedan por encima de los otros protagonistas del fútbol argentino y las copas internacionales.
Frente a Huracán, Boca necesitó 36 intentos totales y 11 al arco para marcar dos goles; y contra Cruzeiro, 28 llegadas y diez tiros al arco para apenas convertir uno.
En porcentaje, Boca transforma como local apenas el 7,6% de sus ataques totales y el 22,9% de los tiros al arco.
Las estadísticas son contundentes: en este 2026, Boca necesita 13 remates para convertir un gol.
El problema no pasa únicamente por las fallas individuales frente al arco, sino también por el contexto en el que Boca juega como local: rivales que se repliegan cerca de su área y un clima de ansiedad cada vez más marcado en la Bombonera.
La comparación con otros equipos vuelve a dejar en evidencia la dificultad de Boca para resolver situaciones favorables.
River necesita 12 remates para convertir y 3,8 al arco; Estudiantes requiere 11,7 disparos, aunque 4,2 de ellos entre los tres palos.
Independiente Rivadavia, en Mendoza, apenas 7,1 remates y 2,5 al arco, prácticamente la mitad de los números de Boca.
"El equipo genera mucho, por todos lados, y no podemos encontrar ese gol que necesitamos", reconoció Miguel Merentiel.
Como si todo eso fuera poco, Milton Giménez llegó con lo justo al partido por una molestia en el tobillo izquierdo y no tuvo su mejor noche.
Adam Bareiro y Edinson Cavani buscan ponerse a punto antes del duelo decisivo con Católica.
De todos modos, con Giménez en bajo nivel y ante la posibilidad de tener que ganar sí o sí para seguir en la Copa, existe la chance de que el técnico abandone el doble nueve y arme un ataque con tres delanteros.
Un problema que Boca arrastra desde hace meses
Un problema que Boca arrastra desde hace meses y que deberá resolver rápido antes de que la Copa también se le escape de las manos.
La falta de eficacia de Boca en la Bombonera: números y contexto
La falta de gol de Boca Juniors en la Bombonera preocupa al cuerpo técnico y a los hinchas. En lo que va de 2026, el equipo necesita 13 remates para convertir un gol y 4,3 disparos al arco, según datos estadísticos.
En los últimos partidos, Boca mostró una llamativa falta de efectividad ofensiva. Por ejemplo, frente a Huracán necesitó 36 intentos totales y 11 al arco para marcar dos goles; y contra Cruzeiro, 28 llegadas y diez tiros al arco para apenas convertir uno.
- En porcentaje, Boca transforma como local apenas el 7,6% de sus ataques totales y el 22,9% de los tiros al arco.
- El equipo acumula más empates (seis) que victorias (cuatro) en la Bombonera, con una sola derrota.
La comparación con otros equipos de la liga argentina deja en evidencia la dificultad de Boca para resolver situaciones favorables. River, por ejemplo, necesita 12 remates para convertir y 3,8 al arco; Estudiantes requiere 11,7 disparos, aunque 4,2 de ellos entre los tres palos.
¿Qué puede hacer Boca para mejorar su eficacia?
El técnico de Boca deberá resolver rápido el problema de la falta de gol antes de que la Copa Libertadores se le escape de las manos. Una posible solución podría ser abandonar el doble nueve y armar un ataque con tres delanteros, con la inclusión de jugadores como Exequiel Zeballos o Alan Velasco, en busca de mayor profundidad ofensiva.











