CLASIFICACIÓN DRAMÁTICA | La clasificación de River ante San Lorenzo en el torneo Apertura fue un partido de locura, con un fuerte enojo del público y desahogos tras el empate in extremis y los exitosos penales.
El Ciclón jugó con diez hombres durante 90 minutos por la expulsión tempranera de Matías Reali. River, pese a tener un hombre más, nunca estuvo en ventaja y sufrió hasta el final.
El gol de Fabricio López activó los murmullos del público riverplatense, que lanzó cánticos ofensivos contra los jugadores: "¡Jugadores, la c… de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie!" y "¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!"
Pero 30 segundos después, Juan Fernando Quintero lanzó un centro que confundió al arquero Orlando Gill, decretando la igualdad y la resurrección de River.
El colombiano celebró con furia hacia una tribuna, lanzando insultos en medio de los abrazos. Luego pidió "unidad" y apoyo de la gente.
Lucas Martínez Quarta expresó: "Nos dolió, nos tocó. La gente se manifiesta con total derecho. Como jugador del club, duele. Vamos a necesitar de ellos en este final de campeonato".
Desde el empate hasta el último penal del Ciclón, transcurrieron 18 minutos en los que River pasó del caos a soñar con el trofeo del Apertura.
San Lorenzo tuvo chances de avanzar, pero el arquero Santiago Beltrán y los postes se lo impidieron. Finalmente, River se impuso en los penales.
El partido fue una muestra de que el fútbol no entiende de lógica.











